Anteriormente ya hemos comentado algunos factores importantes a tener en cuento al jugar el flop, no sólo se trata de las cartas, son muchos otros indicadores los que debemos observar para tomar la decisión de abandonar o continuar. No obstante, hoy nos centramos en las cartas, existen muchos tipos de flop y uno de ellos es aquel donde nos sale un trio.

Los flop con un trío, como por ejemplo J-J-J, sólo ocurren una de cada 425 manos (curioso esto de los cálculos y las probabilidades), es a todas luces una mano ganadora y que debemos aprovechar casi cueste lo que cueste.

Si además eres lo bastante afortunado como para que en el turn o el river salga el cuarto naipe, lo mejor que puedes hacer es jugar despacio, como si aquello no fuera contigo, o bien jugar agresivamente si piensas que alguno de tus oponentes te puede seguir el rollo pensando que te estás tirando un farol, cuando el simplemente puede que tenga un par de parejas altas.

Y no te quiero ni contar la que puedes liar si te toca jugar el flop con un trio teniendo un pocket pair, es decir, que dos de los tres naipes del trio se encuentran entre tus cartas privadas. Cuanto más alto sea ese pocket pair mucho mejor, pero no pierdas de vista la posibilidades de tus adversarios, es decir, ellos también pueden tener una pareja más alta y hacer trío…