Cuando juegas al poker inevitablemente influye tu manera de ser, tu carácter y cómo afrontas los retos del día a día. Puede que seas el tipo de persona que no le importa jugarsela, un “echado pa’alante”, o todo lo contrario, una persona más conservadora, que le gusta ir más sobre seguro… Cuando esto se traslada al mundo del poker etiquetamos a estos estilos de juego como loose y tight.

El que uno juegue al poker estilo loose o tight no quiere decir que sea mejor o peor jugador, de hecho ambos estilos de juego tienen sus ventajas y sus debilidades, y lo que debemos es confundir estos términos con otros, por ejemplo cuando se habla de juego pasivo y agresivo.

Da igual si llevas poco tiempo jugando o si ya te sientes cómodo enfrentándote a rivales de peso, de una u otra manera te verás reflejado en uno de los dos estilos, lo ideal es no quedarse encasillado en uno porque sino tus rivales sabrán leer tus jugadas y no harás más que perder y perder hasta agotar tus fichas.

Nunca ha sido tan fácil convertirse en un jugador de éxito en el poker, o mejor dicho nunca ha sido tan sencillo poder formarse e informarse. Sin embargo, con tanta información a nuestra disposición también es fácil empacharse, es decir, saturarse de consejos o recomendaciones para finalmente no tener claro qué estrategia debemos aplicar.

Más >